«Que la llama del rock andaluz no se apague nunca»

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Juan Antonio Vergara posa con Periplo con el Alcázar de Jerez al fondo

Juan Antonio Vergara presenta Periplo, un libro-disco en el que han colaborado más de cincuenta músicos vinculados al rock andaluz. Periplo refleja el «maremoto emocional» que Juan Antonio Vergara vivió hace unos años, narrada en prosa y verso por él mismo e instrumentalizada por grandes figuras del rock andaluz.

 

Sebastián Chilla

Una cuerda sellada con lacre une la parte escrita con la musical, un diseño que fluctúa artísticamente entre lo psicodélico y lo marinero. Juan Antonio Vergara lo sostiene con sus manos. «Este es el niño», ríe. Él es el padre. Periplo se compone de un libro y un doble digipack musical. El libro, escrito por Juan Antonio hace unos años mientras estaba inmerso en un complicado episodio sentimental o «maremoto emocional», como él mismo lo describe, está escrito en prosa y verso y contiene algo más de 20 capítulos y 162 páginas. El doble CD, por su parte, está compuesto de un libreto con un total de 28 páginas y dos horas y media de una singularidad musical única. Las colaboraciones de 57 músicos se mueven en base al rock andaluz con la influencia de tonos de jazz, de blues y de música tradicional con tonos exóticos.

En el reverso de la parte escrita se describe como «un ejemplo de superación personal totalmente real, donde se cierra un ciclo y se abre otro, donde sobreponerse a los problemas supone pasar por un periplo íntimo y profundo, donde se navega por los mares de tu interior, entre recuerdos y odiseas, entre retos y sueños». Y sigue con «vencer y cruzar los mares de tus barreras y superar tus propios límites».

En el libreto del doble CD musical seguimos navegando, Juan Antonio capitanea el barco «desde el corazón,  mi experiencia y mis sentimientos». El primer CD representa «el dolor, el sufrimiento y la evolución», como dijera Imán Califato independiente en «La mariposa fue premonición de un nuevo vivir real»; el segundo, el esfuerzo y la satisfacción de encontrar de nuevo la ilusión por la vida, como Triana cuando «el pájaro blanco echó a volar».

¿Por qué «Periplo»?

Me gustan los nombres cortitos y los nombres que tienen cierta pegada. Que se queden, con retentiva. Buscaba un nombre corto que al mismo tiempo pudiera reducir, simplificar y expresar lo más escueto posible la historia que yo estaba escribiendo. Se me ocurrió «Periplo» porque me gusta fonéticamente y porque este proyecto está escrito en un argot marinero. Es como un ciclo de navegación. Empezamos en un punto de partida, navegamos y llegamos.

¿Cuál es tu periplo? ¿Qué periplo describes en esta obra?

En Periplo no cuento mi vida, como alguna gente puede creer. Cuento una etapa, un periodo, un ciclo de navegación o como yo digo, una circunnavegación. Es una etapa de mi vida que yo cuento, que tiene un principio y un final.

¿Puede haber un paralelismo con el periplo de otras personas?

La experiencia sobre la que yo me he pasado no es nueva. Por supuesto. Cuento con el corazón abierto, de la manera que yo lo he vivido, lo he pasado y lo he ido superando.

Naciste en Málaga pero viviste casi toda tu vida en Jerez.

Yo nací en Málaga y con 8 años me vine a Jerez. Aquí hice mi vida, estudié, me casé y toda mi vida profesional y laboral, mi negocio; hasta que me ocurrió ese maremoto en mi vida y decidí marcharme y empezar una nueva vida en otra zona de costa como fue Fuengirola. Allí es donde empecé a escribir el libro. Yo soy malagueño-jerezano, como yo digo, o jerezano-malagueño. No reniego nunca de la tierra donde nací ni de Jerez, por supuesto, al contrario, me siento muy orgulloso. Tengo la gracia gaditana, como se suele decir, y el arte malagueño.

¿Cuándo nace Periplo y cuándo se desarrolla?

Periplo nace en el momento en el que yo empiezo a vivir esa experiencia y me voy a Fuengirola, a una zona de playa, de mar. Me inspiró muchísimo el mar. Los paseos a la noche, escuchar romper las olas, ver la luna reflejada en el mar. Como soy un romántico todo eso influye. En tiempo real fui escribiendo; se me ocurrían ideas, me venían recuerdos, sentimientos. Cuando yo llegaba a casa, que me costaba trabajo dormir, me daban las cinco de la mañana, me venían las musas. Yo nunca me acosté con una musa [ríe], pero se venían a mi lado y me inspiraban y empezaba a escribir. Inspirado con aquellos paseos, aquellas piedras, aquel mar y aquella luna.

¿Por qué un audiolibro? ¿Por qué una parte musical y otra escrita?

Tengo que admitir y reconocer que primero surgió un libro. Me pongo a escribir sobre mí y sobre los sentimientos que yo estaba viviendo. Empecé a escribir pequeños relatos, pequeñas cosas contando mis vivencias y luego me di cuenta de que podía darle forma de capítulo y forma de libro. Mi idea era escribir un libro con mis experiencias y prácticamente a tiempo real. Lo que sucede es que cuanto termino de escribir el libro me quedo con la sensación y con la duda de si no he expresado bien todo lo que quería expresar. Si esto se pudiera escribir o pasar a música sería más completo. Entre lo que yo escribo y lo que se escuche musicalmente, el que lea y escuche puede sentir mejor lo que yo quería comunicar. Ahí es cuando paso de Periplo a Proyecto Periplo. El libro más la música.

Entendemos entonces que la música es una reminiscencia del libro.

Exactamente. Cuando yo le comento la idea a mis amigos los músicos de rock andaluz, les empiezo a preguntar que si podrían ellos hacer música inspirándose en los capítulos que yo he escrito. Y bueno, me dijeron que sí. Querían colaborar porque sabían lo mal que lo estaba pasando. Por cariño, por afectividad y por aliviar el dolor. De hecho, hay algunos capítulos que cuando yo los escribí pensaba en canciones. La colaboración es tal que algunos amigos como Marcos Mantero, de Imán Califato Independiente, me llegan a decir…, recuerdo sus palabras: «Juan Antonio, si tú a mí no me llamas para pedirme mi colaboración en tu proyecto me enfado contigo». A todo el mundo le gustaba la idea, querían participar y colaborar. Después, desafortunadamente, el amigo Marcos falleció antes de que pudiera grabarme el tema [hace una pausa]. Todos los temas tenían que tener vida propia y al mismo tiempo tenían que estar relacionados con el anterior y el siguiente.

Como distintas partes de tu periplo…

Una historia, con un principio y final. Todos los temas van enlazados. Tienen vida propia independientemente y al mismo tiempo están enlazados.

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Un momento de la entrevista a Juan Antonio Vergara (Foto: Sebastián Chilla)

Periplo parte de un golpe.

Periplo parte de un shock, de una sorpresa que a mí me dejó tocao. Me afectó muchísimo. Ahí nace todo. Tal y como desarrollo en la primera parte del libro y del CD, es la parte más triste. Después voy viniéndome arriba y se va superando. Ese es el periplo.

¿Periplo comenzó a escribirse inmediatamente después de ese shock?

Yo empiezo escribir el libro dos meses después de aquel maremoto emocional. Y luego continué escribiendo sintiendo mi evolución. Y hay una cosa que yo tengo muy clara: no me gusta retocar lo que escribí sintiendo. No me gusta repasarlo. Yo pienso y escribo. Y tal como me sale, lo plasmo y no lo retoco. No me gusta cambiar el concepto y la forma de expresarme.

Imagino que debe de ser difícil transmitir lo que sentías a los músicos para que lo desarrollaran musicalmente.

Había músicos que no habían vivido la experiencia que yo estaba viviendo. Uno me dijo: «Juan Antonio, esto es como ponerle banda sonora a una película y esto yo nunca lo he hecho». Por ejemplo, Manuel Imán sí tiene experiencia de haber hecho más de una banda sonora, pero hay músicos de igual renombre no habían vivido esa experiencia. Es complicado. Yo no buscaba el sonido ni los arreglos de aquella banda o de aquel grupo sino que buscaba el calor, el sentimiento y el cariño de aquel músico o de aquella banda. Por eso tengo música de tres imanes [de Imán Califato Independiente] y son muy diferentes entre sí. Yo pensé: este capítulo me lo puede desarrollar musicalmente fulanito. En eso fui muy estricto y muy exigente.

¿De dónde nace esa relación con los músicos vinculados al rock progresivo y al rock andaluz?

Esta pregunta me la suelen hacer, pero sobre todo quien no me conoce. ¿Cómo una persona puede llegar a tener una relación tan especial con todos los músicos del rock andaluz? Es cierto que puedes tener un colega, un amigo o una persona que te aprecia y que te regale una canción, pero 30 canciones es muy complicado… 30 amigos y músicos para componer y grabar. Hasta juntar 57 músicos. Aquí no ha habido salario, ha sido altruistamente por el proyecto, por el cariño y por el amor que me tenían y que me tienen. Por aliviar el dolor y por cumplir ese sueño de hacer realidad un disco en el que mis ídolos cantan las letras que yo he escrito y sentido. Cuando yo compraba discos de Triana, Medina Azahara, Mezquita, Imán, Cai, Alameda.. yo decía, ojalá algún día cantaran mis ídolos una canción mía. Y ellos me lo han ofrecido, me lo han brindado, me lo han puesto a huevo y lo he hecho. Yo siempre estuve ahí. Yo iba a los cuartos de ensayo cuando tenía 16 años. De Imán, de Cai. Lo que yo tenía a mano, al vivir aquí en Jerez. Además, yo siempre he coleccionado todo lo que tenga que ver con el rock andaluz: material sonoro, gráfico… Ha habido una simbiosis con los músicos: yo te doy, tú me das. He ayudado con actuaciones, festivales… he colaborado altruistamente con ellos. Y luego con la Asociación Arabiand Rock también nos implicamos bastante, investigando y promocionando el rock andaluz.

Arabiand Rock, que es una asociación que promociona el rock andaluz…

Sí, y que no está muerta. Es una asociación que está ahora mismo en standby, en cierta medida por lo que me sucedió. Pero Arabiand Rock lucha y sigue luchando por el rock andaluz. Hemos editado cuatro discos con material inédito que sacamos a la luz hace unos años. Esas cosas no dejan dinero pero nos encanta a quienes nos gusta este tipo de música. Todo esto hace que vayas haciendo amistades. He ido a muchos conciertos, apoyándolos siempre… como digo, una simbiosis: yo te doy, tú me das; yo te quiero, tú me quieres.

¿Cuántos músicos han colaborado en Periplo?

Músicos que han compuesto, que han arreglado, que han metido una guitarra, un saxo o una batería o unas voces hacen un total de 57 músicos. Lo más importante es que todos son músicos amigos que se vuelcan conmigo y su implicación se nota. Al ver que todo se ponía de cara, se me ocurre hacer algo diferente: hay músicos que son multi-instrumentistas, se dan entonces situaciones como la de Diego Ruiz de Storm, que siendo batería toca el piano. Al mismo tiempo aprovecho la oportunidad para innovar un poco y buscar nuevos caminos para el rock andaluz. Hay gente que puede pensar que el rock andaluz ha muerto. Hay quien puede decir que ha estado muerto. Y yo no digo eso, yo digo que el rock ha estado adormecido en el tiempo pero siempre ha estado ahí; siempre ha habido rock andaluz, lo puedo demostrar e incluso ha habido un resurgimiento del rock andaluz. Y es una pena que una música tan nuestra, de Andalucía y de España, se pierda; de ahí mi interés de fusionarlo además con otras culturas, como música con toques griegos o hawaianos e incluso con instrumentos que nunca se habían tocado en el rock andaluz. Es una pista para alguien que venga detrás y pueda tirar por ahí, como proyecto de innovación o resurgir. Y si no, no pasa nada. Otra de las cosas que he querido reflejar en el disco es que hay músicos jóvenes superpreparados que mantienen la llama o el testigo del rock andaluz. Que la llama del rock andaluz no se apague nunca; no sólo por los tributos que hacen, sino por su propia música. Y no hay que llamarle nuevo rock andaluz, y si aquello se llamó rock andaluz no hay que volverlo a etiquetar: ni new rock andaluz, ni nuevo rock andaluz ni rock andaluz de la última paranoia, esto es la herencia de unos músicos legendarios que también se puede continuar de otra manera. Periplo es una nueva experiencia de rock andaluz.

Entonces el debate ya no es que el rock andaluz esté vivo o no…

Por supuesto. El rock andaluz está vivo. Hay discos nuevos aparte de Periplo. Está por ejemplo Taifa, que aunque sean mallorquines está ahí y tienen familia andaluza, Mendigo, o lo nuevo de DeLola, Antonio Smash, Miguel Zaguán, etc.

¿Qué define, entonces, al rock andaluz?

El rock andaluz… es un sentimiento donde se muestra el descontento. La persona joven es contestataria, inconformista con todo lo que hay. Es una música de gente joven, en desacuerdo con lo establecido pero con un toque andaluz. El rock andaluz legendario es una simbiosis entre el rock sinfónico y el flamenco y todo lo que tenga relación con eso podría enmarcarse en el rock andaluz. Ese puntito progresivo, esos toques arábigos y andaluces con otro tipo de fusiones como música electrónica.

Periplo entonces experimenta…

En Periplo hay un abanico muy extenso. Por eso hay toques exóticos, jazz, blues, música electrónica, rock progresivo clásico evidentemente, al estilo de Pink Floyd, YES o Camel pero también rock progresivo más actual. Hay que adaptarse a los nuevos tiempos.

Hablamos de grandes nombres del rock andaluz en Periplo.

Eso es un poco delicado, porque si se me olvida alguien, se me puede enfadar. Y si no se le califica de legendario, también. Hay músicos del grupo Cai, donde yo empecé a mamar el rock andaluz con mi amigo Fopi, los cuartos de ensayo, la furgoneta de gira, la casa de Chano…; músicos de Imán Califato Independiente, con el Camino del Águila donde estuve con ellos; de Mezquita o de Medina Azahara, no los actuales, que por motivos de contratos exclusivos no podían, pero sí los que actualmente no están como Manuel Galán, que fue su primer guitarrista, o Randy López, de Mezquita y de Medina Azahara; mis amigos de Storm, de Sevilla; mi amigo Antonio Smash de los Smash, con su mujer; mi amigo Pepe Roca de Alameda y Toñi García, la mujer, que fue cantante de Jarcha; tengo a José Rafa García, también de Mezquita; a Andrés Olaegui, de Guadalquivir; a Flaco Barral, del grupo Azahar; mi amigo Fernan Carmona, de Bola Banda Electrónica y luego a gente nueva como a Juan DeLola, Luis García de Mendigo, Miguel Zaguán, Mike Starry, Salvador Vélez o Mario Bocanegra de Omni también… tengo a Agustín de Tabletom de Málaga que graba unos vientos, mi amigo Kiko Vega o Pablo Guitarro…

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Detalle de la edición de Periplo (Foto: Sebastián Chilla)

Vamos, que en Periplo hay de todo.

Sí, una cosa muy bonita que me he permitido hacer es mezclar lo legendario con la gente nueva. Es normal y habitual que un artista menos conocido pida la colaboración de uno más conocido pero en este caso yo he cogido a los más importantes y luego han colaborado los menos importantes, para llevar la contraria y no entrar en el juego mecánico. A mi antojo, entre comillas, colaborando unos con otros. Periplo es en definitiva una amalgama de sonidos, de experiencias, de fusiones y sobre todo de cariño y sentimiento. Todo en base al rock andaluz, de donde saco los pies y luego los vuelvo a meter.

Y su acogida está siendo buena…

Yo me estoy sorprendiendo con Periplo porque hay gente de fuera de Andalucía a la que no sólo le gusta, sino que le interesa el rock andaluz. Me han pedido discos gente de Madrid, Zaragoza, Santander, Valencia, también de Inglaterra… se está extendiendo y no se sabe a dónde llegará. Esto no es un disco de David Bisbal o Manuel Carrasco que se vende como rosquillas, sino que es un proyecto para gente muy especial y reducida. Ahora estamos pensando en proyectarlo a nivel internacional.

Libro y disco…

Libro y disco, que vienen juntos. Yo creía que lo más importante de Periplo era el disco. Pero estoy viendo que no. La gente me llama, me manda correos y mensajes y me felicitan por el libro, que está a la altura del disco. Es un orgullo y un honor. Es mi primera experiencia literaria y está teniendo mayor acogida de lo que creía. Ha sido muy complicado. El niño ya ha sido parido, ha nacido y ahora hay que darle la manita y enseñarle el caminito, que se haga mayorcito. Lo que está claro es que Periplo no va a la moda ni a ninguna corriente musical que se lleve ahora, respeta todos los estilos y refleja mi experiencia emocional. Además, hay dos canciones mías apartadas como notas al margen, como una pequeña aportación por mi parte.

Llama la atención la edición de Periplo, con una serie de términos muy vinculados al mar.

Periplo va lleno, a tope los dos CD’S. Dos horas y media de música. Y su edición es preciosa, con una calidad y un diseño muy bueno, a la altura de su contenido. La presentación va con una cuerdecita marinera y con un sello de lacre, todo a mano. Un plástico es muy frío y yo quería una cosa más personal. El diseño es de TOTEM Grafiart y el dibujo central de la portada y de la contraportada de Rafael Tardío, el padre de mi amigo Rafa. El cuaderno de bitácora es otra parte más de ese argot marinero, es el libreto que hay en el interior del doble digipack, donde se cuenta todo, como si fuera un cuaderno de navegación: quién lo grabó, dónde se grabó, con qué instrumentos, qué músicos…, para coleccionistas y para todos. Es un libreto de 28 páginas que demuestra el interés por hacer las cosas con calidad, algo que no podría haber conseguido sin el apoyo de familiares y amigos. A ellos se lo quiero agradecer. El niño ha nacido por fin, sin ninguna malformación, y el padre está feliz.

 

Periplo se presentará en los próximos meses con conciertos en directo en varias ciudades andaluzas. Periplo se puede conseguir en www.proyectoperiplo.com o a través de proyectoperiplo@gmail.com

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