La Costa. Huellas de viajeros por el litoral gaditano (siglos XIX/XX)

Foto de Manu García en lavozdelsur.es

 

María Valaer

El pasado día 21 del mes de junio Ramón Clavijo Provencio presentaba en la Fundación Caballero Bonald su último libro, La Costa. Huellas de viajeros por el litoral gaditano (siglos XIX/XX), publicado por Peripecias Libros y acompañado por José López Romero, Paco Camas y Juan Félix Bellido.

Ramón Clavijo es, sin duda, una figura clave en el patrimonio cultural de Cádiz y Jerez. Nació en Marruecos (Alcazarquivir) durante el protectorado español, en octubre de 1955, pero siendo muy niño se traslada a El Puerto de Santa María; allí permaneció hasta que en 1962 se marcha a vivir a Cádiz. En 1976, se va a vivir a Sevilla para estudiar Geografía e Historia. Se quedó unos años trabajando en Sevilla hasta que en 1985 consigue por oposición la plaza de Técnico Superior Bibliotecario del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera. Posteriormente le nombran director de la Biblioteca Municipal de Jerez. En 1993  es nombrado Director del Departamento de Bibliotecas del Ayuntamiento de Jerez, cargo que mantiene dignamente. Cuenta que de joven, su entorno familiar era propicio a la lectura y que en su casa se apreciaban los libros y la cultura. Es además un enamorado de los viajes, de la playa y de la bahía gaditana, lo que explica su pasión por la literatura de viajes y por los testimonios de escritores románticos que plasmaron las sensaciones provocadas por nuestro litoral.

Además, ha colaborado en Diario de Jerez desde sus inicios, fundó la Asociación de Historia de Jerez (SERIS) en 1986 y las Jornadas de Historia de Jerez. Por si fuera poco, pertenece al consejo de redacción de la Revista de Historia de Jerez, y además, es miembro de la Real Academia San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras desde 2001.

Sus méritos como investigador no son menos. En 1989 publicó Jerez y los viajeros del XIXilustrados y románticos (1768-1868) con la Biblioteca de Urbanismo y Cultura de Jerez de la Frontera. Y posteriormente, en 1998, publicó Viajeros apasionados. Antología de viajeros por la provincia de Cádiz, que abarca de 1830 a 1930 y se centra en los viajeros románticos y los postrománticos. La costa es el último bastión de una secuela de obras que son producto de la investigación, traducción y reflexión de obras epistolares y de viajes. En el último eslabón, Clavijo compagina el formato especializado con la narración viajera; nombres de autores y testimonios a la vez que describen la costa gaditana de aquellos siglos y la comparan –gracias a la narración en primera persona– con la costa gaditana contemporánea. De esta manera, el lector se sumerge en un relato que le permite viajar como lo harían los románticos, recreando incluso la ruta que frecuentarían, desde Sanlúcar a Algeciras pero sin olvidar Jerez y el norte de Marruecos.

La intención de este libro no es otra que la de hacernos reflexionar sobre la transformación urbanística que ha sufrido nuestro entorno, lo que se hace notar desde la primera parte, titulada La costa, y que nos relata La edad de los barcos de vapor y Sanlúcar y la ruta viajera de Chipiona a Rota.

Otro elemento importante en la literatura y en los viajes es el tiempo: tanto la lectura como el trayecto son hermosos de por sí, no importa la meta sino el disfrute del camino. Es por ello que el autor titula la segunda parte del libro Lentitud y en ella, recoge el testimonio de Washington Irving en El Puerto de Santa María e incluye referencias a la ciudad de Jerez por John Esaias Warren. La tercera parte recibe el nombre de Cádiz y el inevitable paso del tiempo y da paso a los testimonios de Keith Clark y W. Somerset Maughan, entre otros. La cuarta parte de La Costa se llama Un largo y blanco camino y describe la ruta a la altura de Conil. La quinta parte se titula Batallas perdidas y recuerda la historia de Tarifa y sus leyendas. El último capítulo de la primera parte es el Final del viaje y en él, destaca el testimonio de Grace Illingworth durante su paso por Algeciras. Por último, el libro acaba con la brillante crónica de Ramón Martínez García en 1897 por el norte de Marruecos.

En resumen, La costa es el punto y final de las investigaciones sobre testimonios románticos y posrománticos. En boca del propio autor, es, además, «un libro que pertenece, por un lado, al género de la investigación y por otro, al género viajero de rutas menores». Desde luego, la mirada viajera nos aporta una visión distinta de las costas sureñas y nos ayuda a redescubrir nuestro entorno y nuestra geografía.

 

 

Le invitamos a leer en Roedores de Cultura de lavozdelsur.es otra crónica de la mano del compañero Juan Carlos González García

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