El periodismo español en las primeras décadas del siglo XX: Principales periódicos y nuevos sistemas de organización

Para ver la segunda parte de este monográfico clique aquí

Miriam Orozco

Los primeros años del siglo XX vieron nacer en España el periodismo de masas, un formato que se asemeja en gran medida al de las grandes cabeceras que en la actualidad pueden ser adquiridas. La atmósfera social y política de regeneración durante la primera década del recién estrenado nuevo siglo se convirtió en el caldo de cultivo necesario para que empresarios del mundo del periodismo, inspirados por los formatos impresos en el resto de Europa y EEUU, invirtiesen en nuevas cabeceras de mayor alcance, que resultaron más atractivas para el público general.

18718568_10207073174227384_1075416456_n.jpg
Fuente: http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1903/01/01/001.html

La mayor parte de los periódicos calificados como prensa de masas en España fueron publicaciones de empresa, claras defensoras de diferentes ideologías. Una característica que se constituirá como una de las peculiaridades fundamentales de estos nuevos diarios, lo cual convirtió a estas publicaciones en productos de gran influencia en la opinión pública. La importante inclusión de publicidad en estas publicaciones, así como el aumento en el número de tiradas impresas diariamente contribuyeron a incrementar de manera notable los beneficios de los empresarios dueños de estos periódicos, que vieron en los diarios uno de los modelos de negocio más prósperos de las primeras décadas del siglo XX. El periódico que mejor define este nuevo modelo periodístico en España es el semanal ABC, impreso por primera vez en junio de 1903 y convertido en diario en 1905. Fundado por Torcuato Luca de Tena, resultó la mayor novedad de la época en cuanto al alcance que logró adquirir y por su renovador diseño de formato. Su promotor, quien contaba por entonces con una amplia experiencia como editor de periódicos y suplementos de notable influencia, como Blanco y Negro (1891), supo crear un diario que traspasó el modelo establecido por cabeceras como El Liberal o El Imparcial, con el fin de hacer llegar sus publicaciones a todas las esferas de la sociedad. Con este objetivo, Luca de Tena buscó nuevas estrategias de venta que posteriormente se convertirían en características claves de la prensa escrita a gran escala, como los concursos, reportajes gráficos, etc. A través de un formato más pequeño y parecido al de las revistas de la época, el ABC sirvió como instrumento de promoción de la ideología conservadora y monárquica entre su numerosa cantidad de lectores extendidos por todo el territorio nacional.

18721322_10207073172307336_1968172004_o.jpg
Fuente: http://hemerotecadigital.bne.es/results.vm?q=parent%3A0001066755&s=0&lang=es

La importante influencia del ABC en la sociedad española propició la creación de nuevas estrategias de promoción entre sus competidores, que veían drásticamente reducido su número de ventas ante la imparable ascensión de este nuevo gigante del periodismo. El proyecto para rivalizar contra el diario de Luca de Tena pasó por la unión de sus dos máximos competidores en la época, El Imparcial y El Liberal en 1906, con el fin de construir una sociedad anónima capaz de convertirse en un rival del mismo peso que el propio ABC, denominada Sociedad Editorial de España. También conocida como Trust, esta sociedad supuso uno de los más importantes fenómenos de concentración empresarial de la época, en un contexto previo al nacimiento de los grandes grupos de comunicación a nivel nacional como Prisa o Zeta. Los objetivos de Miguel Moya, director de El Liberal, al crear esta asociación eran fundamentalmente cuatro: mejorar las calidades del papel y las rotativas, unificar las tarifas de manera que fuesen accesibles para todo lector interesado en adquirir estos diarios, abaratar costes informativos mediante acuerdos entre los diferentes periódicos y por supuesto, tratar de hacer frente a la dura competencia que encabezaba el ABC.

Esta asociación de la prensa liberal consiguió aglutinar un importante conjunto de periódicos, tanto producidos en la capital como en las provincias y semanarios, entre los que destacaron El Liberal, El Imparcial, El Heraldo de Madrid y revistas como La Moda Práctica. Los beneficios de esta asociación empresarial no tardaron en llegar, alcanzándose cuotas de venta conjunta de más de 300.000 ejemplares, unos resultados que molestaron a la competencia. Esta asociación de la comunicación se había convertido en un claro obstáculo contra los intereses de ampliación de las ventas del resto de las empresas periodísticas.

Aunque, en origen, la Sociedad Editorial de España se conformase como una potente competidora en el mundo de la comunicación nacional, los conflictos entre las cabeceras agrupadas en esta asociación no tardaron en llegar, sobre todo por parte de periódicos como El Imparcial, que buscó siempre destacar dentro de la asociación de manera independiente. Las malas relaciones entre los directores de las diferentes publicaciones pusieron el fin a este consorcio a tan solo diez años de su formación, en 1916.

18741233_10207073186867700_1538558996_n.jpg
Fuente: http://www.todocoleccion.net/coleccionismo-revistas-periodicos/revista-blanco-negro-1897-agustinos-escorial~x26862206

Nacen también durante estos años previos a la primera Guerra Mundial revistas y publicaciones de marcado carácter político como El Socialista (1913), periódico que en sus primeros años no disfrutó de una importante acogida, y tuvo que esperar para ver aumentadas sus tiradas al periodo de la Segunda República.

Esta revolución de la prensa española se afianzó como uno de los más importantes fenómenos a nivel social, político y cultural del recién nacido siglo. Una vez implementados los cambios, los nuevos periódicos pasaron a convertirse en un objeto de consumo habitual entre los ciudadanos. Un próspero contexto en el que florecieron múltiples nuevos periódicos y revistas especializadas. Publicaciones similares a las de los diarios de nuestros días, que gracias a su pluralidad temática e implicación activa en los asuntos políticos nacionales e internacionales, se convirtieron en los mejores testigos y narradores de los episodios que marcaron el siglo XX.

Bibliografía:

  • FUENTES, Juan Francisco. Historia del periodismo español: prensa, política y opinión pública. Madrid: Síntesis, 1997.
  • LÓPEZ LITA, Rafael. Las agencias de publicidad. Evolución y posicionamiento futuro. Barcelona: Publicaciones de la Universidad Jaume I, 2001.
  • SÁNCHEZ ARANDA, José Javier. La prensa en España. En GUASCH, Juan María (dir.). Historia de la prensa. Madrid: Ediciones Rialp S.A., 1990.
  • TIMOTEO ÁLVAREZ, Jesús. Historia de los medios de comunicación en España. Periodismo, imagen y publicidad (1900- 1990). Barcelona: Ariel Comunicación, 1989.
  • TIMOTEO ÁLVAREZ, Jesús. Historia y modelos de la comunicación en el siglo XX. Madrid: Universitas Edición 25 aniversario, 2002.
Anuncios

Deja un comentario